
Hoy nos ha pasado algo increible. A mí no me gusta dar el pecho en público, empezando por ahí. Soy un mar de complejos, y aunque el ser madre te quite un gran peso de encima, sigo sin ser capaz de dar el pecho a mi hija en cualquier lugar. En algún bar en agazapadas piel con piel en una esquina, o en un baño, si, pero nunca fuí capaz de sacar la teta en mitad de la calle.
Pero hoy, por un cúmulo de circunstancias, tuve que hacerlo, mi hija tenía hambre y eso supera cualquier tipo de complejo, así que estando esperando al autobús, allí desenfundé y le di a mi princesa lo que tanto ansíaba.
De repente se nos acercó una chica y me dice toda tímida: perdona, ¿os puedo hacer una foto?
Claro, imaginad mi cara de sorpresa ante aquella insólita pregunta, y la pobre empezó a explicarse.
-Jo, es que es una imagen tan tierna... no suele ser lo habitual, y aún hay mucha gente retrógrada que lo ve como algún tipo de exibicionismo.
Entonces, abrió su bolso y me entregó su tarjeta. Trabajaba para un periódico local, de estos gratuítos que reparten por la calle o te dejan en el buzón de casa. Y prosiguió (ante mi mirada aún perpleja):
-Me gustaría publicar una foto vuestra para mostrar a todos los cántabros que dar el pecho es una cosa absolutamente natural, y de paso a ver si se animan las demás mamás.
Así que claro, la dije que si! con la vergüenza que pasé y ahora vamos a salir en el periódico!! algo que mi pequeña podrá ver cuando sea mayor, que su mamá, orgullosa de la lactancia, mostró a todo santander que es el acto más bello y más puro entre una madre y un hijo, y que los que lo ven con otros ojos, es porque tienen algún tipo de trauma infantil o extraña perversión.
Le pese a quien le pese, mi opinión no pretende ofender a nadie. Solo revindico mis derechos (y los de todas las madres) a prácticar la lactancia materna de una forma sana y natural allí donde se encuentren, sin miradas, sin prejuicios y sin comentarios ajenos.
servido por lucia-zoeh
6 comentarios
compártelo
Hoy abrí los ojos y ahí estabas. Mi cama no estaba vacía y mis ojos se encontraron con los tuyos para recibir la mañana. Hoy abrí los ojos y ahí estabas, esperándome con la mejor de tus sonrisas, acariciándome con tus pequeñas manitas, envolviéndome con tu dulce olor.

Gracias Tita Jud, por enseñarnos que el colecho, no es algo malo
servido por lucia-zoeh
1 comentario
compártelo
Sigo vagando por las calles, que tiempo atrás me vieron sonreír. Con la mera ayuda de tu existencia, voy barriendo el mar de lágrimas en el que tanto tiempo estuve inmersa.
Largos años pasé de largo por mi vida, sintiéndome vacía. Tú has llenado ese hueco, me has hecho aprender a atesorar cada segundo que pasamos juntas, y a disfrutar de cada momento de mi vida, tu vida, nuestra vida. Me he dado cuenta de que merece la pena luchar, de que no importa el qué dirán, pues la gente siempre tendrá algo que decir. Banales me parecen ahora mis preocupaciones de mi “antigua vida”, he de vivir por mí, y ahora por ti, y juntas aprenderemos de nuestros errores, y de nuestros aciertos.

servido por lucia-zoeh
2 comentarios
compártelo
VIERNES: Mamá ingresó en el hospital a las 12, porque tú, mi princesa, estabas tan agustito dentro de mí, que no te animabas a salir.Fuimos a motinores y todo seguía igual, no mostrabas ninguna intención de salir de la que había sido tu casita durante 40 semanas y como era el cambio de turno y todas esas cosas, decidieron subirme a una habitación y darme la comida, para darnos un poco de tiempoy ya bajarnos por la tarde. Me tuvieron allí todo la tarde de los nervios y nadie nos decía nada, cada vez que llamabamos a una enfermera se contentaba con decirnos, ahora vendrá un médico y os dirá, pero allí no aparecía nadie. Otro cambio de turno y deciden darme la cena y hacer ficha de ingreso en la planta 3ª, conclusión no corría prisa así que mañana será otro día...
SABADO: monitores. todo igual. Por fin me llevan al paritorio, me ponen el gel y empiezan las contracciones fuertes. Despues de 6 horas, como no dilataba, pues nada, a la habitación a cenar y descansar para bajarme al día siguiente a enchufarme el gotero.
Había llegado el momento que tanto temíamos, nos estaban robando nuestro momento y yo sentía toda la impotencia del mundo. Papá no se separó de nosotras en ningún momento, y en vano, intentaba tranquilizarme diciendo que sería lo mejor, que si los médicos lo dicen...
DOMINGO: a las 9 de la mañana, con una noche de contracciones en la que no dormí nada pensando en la puñetera oxitocina,nos bajan a monitores y... SOPRESA! había dilatado hasta los 6 cm!! Parece mi vida, que sentiste mi miedo y oíste mis plegarias, y por fin, te habías decidido a que hicieramos esto juntas, sin ayudas innecesarias. Nos llevaron corriendo al paritorio y ni oxitocina ni epidural ni nada, no había tiempo, y por fín la alegría empezó a apoderarse de mí. La emoción de que en unas horas estaríamos por fin juntas inundaba todo mi ser, de forma que incluso olvidé los malos ratos del día anterior. Unos dolores increíbles, pero soportables (aunque en ese momentoreconozco que pensé que no podía)seis horitas en las quepapá no me dejó sola en ningun momento. Se portó como un campeón, me trajeron un espejo para verte salir (lo pedí cuando llevaba 10 minutos en el paritorio pero ya no se lo llevaron, yo creo q por miedo a q me lanzara al cuello de alguna) y cuando fueron a entregarte a tu padre, él no pudo, estaba temblando y no pudo cogerte, sololloraba a moco tendido(y yo lloraba aún más) pero síte cogí, y fue la sensación más maravillosa del mundo, eras un pedacito de mi, y el cordón que nos unía, aún no había dejado de latir. Cuando cesaron los últimos resquicios que nos unían como único ser, tu padre, tembloroso aún, cortó el cordón. Nos dejaron un rato solitos, la familia estaba consolidada.Pesaste 3,210 y mediste 49 cm.


servido por lucia-zoeh
sin comentarios
compártelo